domingo, 22 de diciembre de 2013

Homenaje a los poetas de la Cátedra

El jueves 12 de diciembre, en el Salón de actos de la Biblioteca de Humanidades Emilio Alarcos Llorach, se celebró un Homenaje a los poetas de la Cátedra. Leopoldo Sánchez Torre, director de extensión universitaria, Josefina Martínez Álvarez, directora de la Cátedra Emilio Alarcos, y Carmen Alfonso García, vicedecana de la Facultad de Filosofía y Letras, dirigieron el acto.
Comenzó Sánchez Torre quien, a lo largo de unos diez minutos, agradeció a Josefina Martínez el haber tenido la iniciativa para que un acto como este, en el que autores jóvenes y maestros del género se reunían, se produjese. Carmen Alfonso, por su parte, realizó una breve exposición sobre la poesía como fuente y reflejo de la vida, como un arma cargada de futuro, parafraseando a Celaya, y como evocación del mundo. Terminó la introducción al acto Josefina Martínez, quien resaltó el propósito de la cátedra que dirige y que no es otro que homenajear al profesor Emilio Alarcos. A continuación expuso la mecánica del acto consistente en que cada uno de los participantes, tras una breve presentación hecha por Leopoldo Sánchez, leería un poema suyo y otro del poeta al que homenajea mientras, en una pantalla, irían apareciendo imágenes del homenajeado. Por último agradeció al fotógrafo Helios Pandiella y a José Luis García Martín por su colaboración imprescindible para que el recital se reallizara.
El propio José Luis García fue el iniciador del acto. Leyó un poema propio dedicado a Unamuno y, a continuación, España en marcha de Gabriel Celaya. Raquel Fernández Menéndez, como el resto de los participantes, también leyó un poema propio y, después, Teoría y alucinación en Dublín, de José Hierro. Lluis Xabel Álvarez sustituyó en el acto a Aurelio González Ovies y recitó la primera pieza literaria en asturiano en la historia de la Cátedra Emilio Alarcos, el soneto Estos son los balagares d’agora que Aurelio escribió para el poema sinfónico "Noega" de Eduardo García Salueña.
Claudia Elena Menéndez homenajeó a Ángel González y también recitó un poema propio en asturiano. Miguel Alarcos homenajeó a Francisco Brines, Aida Masip a María Victoria Atencia, Sara Alonso a Antonio Gamoneda, Rodrigo Oley a Jon Juaristi, Diego Solís a Luis García Montero, Sergio Blanco a Joaquín Sabina, Javier García a Carlos Marzal, Alba González a Aurora Luque y Javier Almúzara a Lorenzo Oliván. Cerró el acto Josefina Martínez agradeciendo la presencia a los asistentes y leyendo el poema de Luis Alberto Cuenca Por las calles del tiempo.

miércoles, 4 de diciembre de 2013

El reloj de pedida y los aforismos

En un texto de Lola Beccaria, bajo la forma de una carta de amor, encontramos una reflexión sobre el tiempo que, según la autora, se ha inventado para los que no aman. Predominan la anáfora y las frases largas que repiten la misma estructura (y así fue como asistía al verdad, fue así como me di cuenta de que en realidad las horas de la pena son más largas que las de la felicidad). La mujer que habla en el texto es una mujer inmortal, lleva siglos amando y tiene una relación especial con los relojes.
Bajo una aparente carta de amor, se narra la historia del reloj en sus diferentes etapas. Una primera etapa sería el reloj de sol, aquel que funcionaba con la luz del sol, inventado en Egipto. Medía el tiempo de acuerdo a la escala solar. La segunda etapa sería la de los relojes medievales de pesas, mecánicos, que aparecen en lo alto de los campanarios. De este tipo de relojes derivan los automáticos, como el del ayuntamiento de Praga, el de Berna o el de la plaza de San Marcos en Venecia. La tercera etapa sería la de los relojes de péndulo en el Barroco. La cuarta etapa corresponde con el reloj de bolsillo en el siglo XVII. En la quinta etapa encontramos los relojes de cuerda automática en el siglo XVIII. Como última etapa tenemos el Big Ben.
Estamos, por lo tanto, ante una historia simplificada y ficticia de la evolución de los relojes, llena de lenguaje literario. En este texto hay un predominio del aforismo, una oración que pretende dar una explicación de manera concisa y cerrada.
Algunos aforismos que encontramos en el texto Lola Beccaria son los siguientes:
Para los amantes, el tiempo no pasa, no se arrastra derrotado ni se detiene abatido, nunca pincha ni consuela.
  • Para quien ama sumido en la duda, el tiempo es un castigo interminable.
  • Las horas de la pena son más largas que las horas de la felicidad.
  • Cada tictac del reloj es un acorde de tensión amorosa no resuelta.
  • Solo los amantes cuentan el tiempo y toman como punto de referencia al amado.
  • Para los amantes el tiempo que no están juntos es tiempo desperdiciado.
  • El reloj se inventó para contar las horas del desamor.
  • De nada sirve un reloj de sol en la noche perpetua del amante desdeñado.
  • El desamor es ambicioso incluso para su propio daño.
  • Para el amante, el amado es el universo entero, el único planeta a partir del cual gira.
  • El reloj de péndulo, en el idioma secreto de los amantes, es el símbolo de la duda, el homenaje de la ingeniería a la indecisión de los amantes.
  • El movimiento pendular, tictac, tictac, es la perfecta expresión, desesperada, de la incertidumbre de amar.

Al lado de estos aforismos relacionados con el amor y el desamor, tenemos una serie de aforismos de Rafael Sánchez Ferlosio, famoso por la obra El Jarama. Esta obra refleja la vida cotidiana de los años 50. Tras esta publicación, Sánchez Ferlosio renunció a la novela y se dedicó al ensayismo, a los aforismos. Otros grandes creadore de aforismos son Nietzsche o Cioran.
  • Lo más sospechoso de las soluciones es que se las encuentra siempre que se quiere. No te fíes de las soluciones demasiado fáciles, quien tiene solución para todo probablemente no la tenga para nada.
  • “Casi” y “algo”, nombres de dos cadáveres que yacen al fondo del barranco. Son palabras que no tienen importancia y que no se tienen ni en cuenta.
  • El que quiera mandar guarde al menos el último respeto hacia el que ha de obedecer: absténgase de darle explicaciones. Ciertas explicaciones, si uno no sabe aceptarlas, tiene una falta de respeto.
  • La voz más pobre se hace siempre la más autoritaria: no consiguiendo ya ser entendida, tiene que resignarse a no ser más que obedecida. Si no se nos entiende cuando se habla, nos tenemos que conformar con que se nos obedezca. Critica, por lo tanto, la obediencia sin entendimiento.
  • El presente se pone en manos del futuro lo mismo que una viuda ignorante y confiada se pone en manos de un astuto y deshonesto agente de seguros. No sacrifiques el presente por el futuro porque no sabes cómo va a ser este, no te fíes del futuro.
  • Música, vas demasiado aprisa, demasiado segura, demasiado alegre para que yo te entienda. La música no le gusta y, con este aforismo, expresa distanciamiento de la música.
  • Difícil, quizá imposible, quitar toda la afectación al sentimiento. Pero eso no dice nada en contra de él. Es difícil que el sentimiento sea natural, pero no lo critica.
  • (Equívoco promocional) Se oponen como muy arrogantes usando el plural, porque piensan que Nosotros tiene la ejemplaridad de no ser personal sino solidario, pero Nosotros es tan persona como Yo, y, si cabe, muchísimo peor persona. Personifica los pronombres y dice que es peor de ese “nosotros” empiezan solo por una persona.
  • (Españoleces) “A rajatabla”, “a machamartillo”, “verdades como puños”. Con un título despectivo, hace un aforismo en el que usa frases hechas, criticando la brusquedad, la terquedad de los españoles.

Boamistura y J&B le ponen color al corazón de Madrid

Estamos ante un publi-reportaje en el cual mediante un mensaje explícito lleno de optimismo y colorismo se publicita algo totalmente diferente, la bebida J&B. Estamos ante una publicidad patrocinada: se mejora un espacio urbano, el Mercado de la Cebada, antiguo mercado de intercambios comerciales y que desde 1936 estaba olvidado. Una labor social positiva, como la renovación colorista de este espacio, además de numerosas conferencias y exposiciones patrocinadas por esta campaña, Boamistura y J&B, pretenden inculcar valores como el optimismo, la lucha por los sueños y deseos, y tener una vida llena de colores, alejada de lo negativo.
Mediante esta publicidad estética y apelativa, el mensaje implícito es totalmente diferente. Lo que realmente quieren patrocinar es el J&B, bebida que cambiará la situación pesimista de España y propicia la mejora de los barrios. Venden un producto, pero con el objetivo de que se consuma de manera razonable. Por lo tanto, detrás de un colorido optimista se esconde un problema: el consumo excesivo de alcohol. España es una sociedad en la que el alcohol tiene una connotación cultural, es decir, esta bebida está bien vista y el grupo social te incita a beber. El alcohol, a su vez, se relaciona con desgracias (maltratos, accidentes de tráfico, peleas). Mediante este publi-reportaje, por lo tanto, se publicita de modo colorido la bebida J&B como medio de una mejora de la situación actual, pero con un consumo regulado y responsable, ya que en el caso contrario se perdería este colorido del mensaje.

Boamistura y J&B le ponen color al corazón de Madrid

lunes, 2 de diciembre de 2013

Textos breves

Entre los textos breves, habría que destacar el microrrelato, que consiste en un texto breve narrativo, que cuenta una historia breve con personajes. Un ejemplo sería: “cuando se despertó, el dinosaurio todavía estaba allí”. Este microrrelato deja abierta la puerta a la imaginación: alguien se durmió delante de un dinosaurio y, al despertar, el dinosaurio no se había ido; alguien se durmió, soñó con un dinosaurio y al despertarse el sueño se convirtió en realidad. Sin embargo sabemos que las personas son reales, pero los dinosaurios animales extintos, imposibles en la realidad. Hay una mezcla de fantasía y realidad.
Otros textos breves son de carácter ensayístico. Podemos destacar: aforismos, máximas, apotegmas, refranes, greguerías, reflexiones, pensamientos, apuntes, chistes.
El refrán está abarcado dentro de los géneros sapienciales y refleja una concepción de la vida. Son textos anónimos que se transmiten de manera tradicional y popular y son depositarios de la sabiduría de estas culturas. Utilizan la rima, al igual que los pareados. Ejemplos de refranes: al que madruga, Dios lo ayuda; vísteme despacio, que tengo prisa; dime con quién andas y te diré quién eres; en abril, aguas mil; a otro perro con ese hueso; más vale pájaro en mano que ciento volando; en casa del herrero, cuchillo de palo; mejor un huevo hoy, que una gallina viva mañana; más vale un toma, que un dos te daré; hasta el cuarenta de mayo, no te quites el sayo; cuando el río suena, agua lleva; a caballo regalado, no le mires el diente; más sabe el diablo por viejo que por diablo; excusatio non petita, acusatio manifiesta; perro ladrador, poco mordedor; donde fueres, haz lo que vieres; cuando seas padre, comerás huevos; a la tercera va la vencida; quien a buen árbol se arrima, buena sombra lo cobija; ¿dónde va Vicente?, donde va la gente; aunque la mona se vista de seda, mona se queda; el hábito no hace al monje; no es oro todo lo que reluce; cree ladrón que todos son de su condición; quien roba a un ladrón, tiene cien años de perdón. Sancho recitaba muchos refranes en la obra el Quijote, como muestra de la sabiduría popular.
Por otro lado están las greguerías, de Ramón Gómez de la Serna, que consisten en una mezcla de metáfora y humor, con un cierto componente de chiste. Ejemplos de greguería: la B mayúscula es la nodriza del abecedario; el jamón es el pez más difícil de pescar en el agua.
Ahora, unos ejemplos de greguerías sobre la luna:
  • A la luna le gusta cortarse el pelo al cero. Se compara la cara de la luna con la cabeza humana, lo que hay detrás de esta pero sin pelo.
  • Las estatuas son espías de la luna. Las estatuas son inmóviles, iluminadas por la luna, como si estuvieran espiando.
  • La luna es un ojo de gato; el gran gato tuerto de la noche. Los ojos del gato brillan en la oscuridad, como la luna. El gato tuerto se pone porque solo tiene un ojo, como la luna. 
  • Miramos a la luna sin encontrar los ojos en la cara. Hay una personificación y se compara la cara de las personas con la luna.
  • En la noche alegre, la luna es una pandereta. La alegría de la noche se transmite a través de la luna, que se parece a una pandereta.
Vemos en todas estas greguerías una personificación o comparación con otra realidad, basándose en una metáfora, bien poética, bien humorística.

La retórica y la publicidad

Publicidad y retórica son términos relacionados. La retórica hunde sus raíces en la cultura grecolatina y es el origen de los primeros estudios sobre la lengua y la literatura. El término retórica ha perdido prestigio a lo largo del tiempo porque ha sido asociado a acepciones que, en principio, no tienen nada que ver con él, como son “recargado” o “falso”. La retórica en la antigüedad era entendida como el arte de convencer y estaba vinculado a la oratoria.
Dentro de la oratoria, tal y como lo expresa Cicerón en sus obras sobre el tema, se distingue, en un buen discurso, la “inventio”, la “dispositio” y la “elocutio”, es decir, la recopilación de argumentos, la colocación de estos dentro del discurso y el discurso en sí. Con el paso del tiempo este planteamiento ha ido cambiando o modificándose. Por ejemplo, en el arte popular, el comienzo “in medias res” es muy habitual. El desarrollo de la técnica en el apartado de la elocutio ha dado lugar a figuras retóricas entre las que podemos citar la representación de sonidos tenemos la rima o el homeotéleuton o la paranomasia (que puede ser inicial: palabras que empiezan de la misma manera; de inclusión: el significado de la palabra se incluye en otra; o in absentia: una palabra y su contexto evocan otra).
“inventamos el futuro; inventamos la rueda, descubrimos el fuego, llegamos a la luna, hicimos el pan, inventamos la imprenta.
Si hemos sido capaces de todo esto, ¿cómo no vamos a ser capaces de proteger lo que más nos importa? Inventemos el futuro”.
El creativo comienza el anuncio mediante una “captatio benevolentia” mediante un recurso repetitivo a los logros de la humanidad. A continuación introduce una falacia teóricamente proteccionista del futuro del mundo. Pero este texto está sacado de un anuncio que, evidentemente, pretende vender, no proteger el mundo.
Otro recurso típicamente retórico consiste en la repetición de sonidos -el que sabe, sabrá (eslogan)-. En relación con la paranomasia tenemos el calambur: dos frases similares pero adquieren diferente significado según la entonación empleada (diamantes que fueron antes de amantes de su mujer; con dados ganan condados).
En poesía es muy conocido el acróstico, recurso mediante el cual las letras iniciales de cada verso se combinan para formar una palabra o locución.

P ara decir y que me entiendas
A hora no utilizaré las palabras
L o haré en estos poemas
A unque tal vez tampoco lo comprendas
B usco que nos podamos entender
R esucitar aquella fluida forma
A bandonada de comunicación
S olución a nuestras diferencias

A veces resignando una posición
L ogramos imponer nuestra sentencia

V erás que todo lo hago para el bien
I ncondiconal de nuestra relación
E stoy buscando para los dos consenso
N o quiero más palabras al viento
T ratemos de rescatar del precipicio
O freciéndole al amor sus beneficios.

En publicidad también es frecuente el uso de neologismos, palabras nuevas que se incorporan en la lengua.
“Botellódromo de las palabras, bebeteca, rincón verde, libros de azúcar, biblioteca móvil, maleta viajera, club de lectura, recitales, presentaciones de libros, conferencias y libros y CD y películas y revistas y…abierta los fines de semana hasta las dos de la noche.
Me importaba un pimiento…pero ya no”.
Es, evidentemente, un anuncio dirigido a un público joven. Sólo este grupo social entenderá términos como botellódromo y bebeteca, los cuales nos hacen saber que es una biblioteca abierta al público joven e incluso infantil. Con la expresión “rincón verde”se compara la biblioteca con un jardín donde uno puede disfrutar tranquilamente de la lectura, con una alusión indirecta al “locus amoenus”. Con la expresión “biblioteca móvil”nos muestra que los libros se pueden llevar, al igual que con la expresión “maleta viajera”. Por lo tanto, con un uso de las figuras retóricas y literarias se está patrocinando una biblioteca y la gran cantidad de cosas que se pueden encontrar en ella. Con la incorporación de neologismos se pretende presentar la biblioteca como un lugar en el que pasarlo bien, al tiempo que lleno de cultura.

lunes, 25 de noviembre de 2013

El mito de Hansel y Gretel en la publicidad

 
La historia de Hansel y Gretel es muy conocida. Es una de los numerosos cuentos populares recogidos por los hermanos Grimm que se hicieron famosos en toda Europa. Las recreaciones de todos ellos han sido numerosas y este no es una excepción.
En el caso que nos ocupa se trata de una recreación literaria que parte de la presunción de que la historia es conocida. Solo así es completamente comprensible el cuento. El título hace referencia a las migajas de pan que Hansel va esparciendo mientras su padre y madrasta llevan a él y a su hermana al bosque en el que piensan abandonarlos. En el texto, cuando Hansel hace esto, se dice “de nuevo a escondidas”. Si el lector conoce el cuento es capaz de interpretar correctamente esta frase, puesto que los niños ya habían sido abandonados una primera vez, pero habían regresado porque Hansel había ido tirando piedras a escondidas y, siguiéndolas, como Teseo en el laberinto, había vuelto a casa junto con su hermana. Este es el segundo intento de abandono, más al interior del bosque, y Hansel, a falta de piedras, tira migajas de pan.

La primera frase del texto, “tenemos que abandonarlos en el bosque”, hace referencia al punto central del cuento. Otra vez se juega con la idea de que quien lee el texto conoce el cuento. La madrastra es quien dice esta frase. Es claro que en este tipo de cuentos la figura de la madrastra conlleva siempre tintes negativos y, en este cuento, no hay una excepción. Sin embargo, a diferencia de otros, en este caso la madrastra tiene un atenuante que en esta recreación no se menciona: los padres son tan pobres que no tienen para alimentar a los niños.
La frase actúa como un cuchillo, puesto que es vista como una amenaza evidente de muerte, y el consentimiento del padre es la fuerza que clava el cuchillo en su pecho. La frase y el consentimiento se convierten en metáfora de una sentencia de muerte, que Hansel primero y Gretel, después de que su hermano se lo cuente, sienten de un modo físico.
La madrastra conduce la aparentemente inocente excursión al bosque. El padre lleva a los niños de la mano, aparentando protección y seguridad. Hansel esparce migajas de pan durante el camino. Los niños son abandonados. Después de lo oído saben que nada bueno les espera en casa, pero quieren volver a ese “infierno de desamor y cobardía”, quieren seguir aparentando ser una familia feliz. Pero los pájaros han comido las migajas y se pierden.

Otra vez el autor da por sentado que conocemos que, vagabundeando por el bosque encuentran una casa hecha de dulces, trampa de una bruja para atrapar niños. A esta se han de enfrentar. Los niños no tienen a quién recurrir, se han de volver adultos rápido y buscar una salida al banquete que la bruja pretende hacer con estos dos “corderitos”. También la bruja pretende matarlos, pero al menos ella no disimula.
Con esto acaba el texto, no nos cuenta el final. Solo una reflexión: contra un enemigo reconocible es posible luchar, el problema es luchar sin saber quién es el enemigo.
El título del artículo es la frase típica del mito, “tenemos que abandonarlos en el bosque”, frase que dice la madrastra al padre de Hansel y Gretel. Esa frase se metaforiza, convirtiéndose en un cuchillo que llega hasta los oídos de Hansel. Este tiene miedo de ser abandonado por la madrastra y esa frase, entonces, pasa a ser un cuchillo que llega hasta él, transformándose en una amenaza que se hace palpable y que se puede tocar. El cuchillo se clava en el pecho de Hansel cuando oye lo que no esperaba: su padre, aunque triste y acobardado por lo que va a hacer, acepta la orden del abandono de los niños hecha por la madrastra. Hansel, al mismo tiempo que siente ese cuchillo metaforizado clavarse en él, cuenta entre lágrimas a su hermana Gretel lo que su madrastra va a hacer.

En el segundo párrafo el padre lleva a sus hijos de la mano al bosque como símbolo de protección, quienes hacen como que no saben nada. Se adentran en un bosque escondido liderando una inofensiva excursión con la madrastra, que planea abandonarlos. Hansel, a escondidas, echa migajas para saber, así, el camino de vuelta a casa, caracterizado y metaforizado como “infierno oculto de desamor y cobardía”.

Los pájaros se comen estas migajas, por lo que Hansel y Gretel no saben el camino de vuelta a casa y crece aún más su temor. Es cuando aparece una bruja, que con su crueldad prepara una gran casa con chocolate para así cebar a Hansel y Gretel, para luego matarlos. Lo que no sabe la bruja es que realmente está haciendo más fuertes a Hansel y Gretel, los cuales saben que sí se pueden librar del mal de la bruja enfrentándose a ella, pero jamás podrán luchar y librarse de la traición que su padre les ha hecho. 

Personajes míticos

Muchos personajes míticos son ampliamente conocidos a través de la educación. Podemos señalar:
Aquiles: Uno de los protagonistas de La Iliada, sino el principal, puesto que al principio de la obra se dice que en esta se va a narrar la cólera de Aquiles. Aquiles es el campeón de los griegos y se siente ofendido por el rey Agamenón cuando se le perjudica en su parte del botín y se le obliga a desprenderse de su esclava Briseida. La muerte de Patroclo lo hará recapacitar y volver a pelear. Héctor, el héroe de los troyanos, mató a Patroclo, aún sin saber que era él. Aquiles quiere vengar a su amigo, reta a Héctor, lo derrota y mata. Sin embargo, el invencible Aquiles acaba muerto por una flecha de Paris que lo hiere en su única parte vulnerable, el calcañar, también conocido, por esta historia como el talón de Aquiles.
Héctor: El héroe de los troyanos en La Iliada. Es el mejor, solo un semidiós como Aquiles puede derrotarlo. El destino de ambos está unido, puesto que solo Aquiles puede matar a Héctor, pero el día que lo haga habrá sellado su propia muerte.

Ulises/Odiseo: El héroe de La Odisea. Aparece también, aunque en forma menor, en La Ilíada. De todos los héroes griegos de la guerra de Troya, él es el único que tuvo una azarosa vuelta a la patria llena de aventuras.
Agamenón: El rey de Micenas y rey de reyes de los griegos en La Iliada. Es hermano de Menelao, rey de Esparta y ambos hermanos están casados con sendas hermanas, Clitemnestra y Helena. Por pagar el precio de lo ofrecido a Paris en la célebre historia de La manzana de la discordia, Afrodita hace que Helena se enamore de Paris y que ambos huyan a Troya. El despechado esposo, Menelao, pide ayuda a su hermano y este convoca a todos los reyes griegos a la guerra contra Troya.
Clitemnestra: Hermana de Helena y esposa de Agamenón. A la vuelta de su marido de la guerra, lo asesina con la ayuda de su amante Egisto. No le perdona el sacrificio de Ifigenia antes de su partida hacia Troya.
Orestes: Hijo del rey de Micenas y rey entre reyes en la guerra de Troya, Agamenón, y Clitemnestra, hermana de Helena. Es el protagonista de La Orestiada. Tras la vuelta de Agamenón de Troya, su esposa Clitemnestra, con la ayuda de su amante Egisto, lo mata. No le perdona el sacrificio de su hija Ifigenia antes de su partida hacia Troya. Orestes se ve en un dilema: según las leyes divinas se ha de vengar el asesinato de un padre, por lo tanto debe matar a su madre si no quiere que los dioses lo castiguen; por otro lado, según esas mismas leyes, matar a un padre o a una madre es un crimen que atraerá sobre sí la ira de los dioses. Orestes decide matar a su madre, y sufre las consecuencias.

Electra: Hermana de Orestes, es hija de Agamenón y Clitemnestra. Como su hermano, se mueve en el dilema de vengar a su padre o no. Incita a Orestes a que mate a su madre una vez conocido el adulterio de esta con Egisto.
Edipo: El héroe Edipo es el protagonista de varias obras de Sófocles, como Edipo rey y Edipo en Colono, apareciendo además mencionado en las obra que trata la figura de su hija, Antígona. Edipo está condenado por una profecía a matar a su padre y casarse y tener descendencia con su madre. Aunque todo el mundo, Edipo incluído, intentan evitarlo, la profecía se acaba cumpliendo sin que ellos se den cuenta. Cuando comprenden lo sucedido se produce la tragedia.
Antígona: Una de las hijas de Edipo, es la heroína de la obra de Sófocles que lleva su nombre. Antigona quiere enterrar a su hermano Polinices, muerto tras luchar contra su ciudad y su hermano, Eterocles. La ley religiosa dice que un familiar no puede dejar a alguien de su familia insepulto. Sin embargo, la ley civil dice que un traidor debe quedar insepulto. Ley divina y ley civil entran en conflicto y Antígona debe decidir si sigue a la religiosa, lo que le acarreará la pena de muerte por incumplir la ley civil, o a esta, lo que le acarreará la ira de los dioses por incumplir su ley.
Eneas: El héroe de La Eneida. Troyano descendiente de Afrodita/Venus, escapó de la destrucción de su ciudad junto con su padre, su hijo y muchos compatriotas. Tras recorrer el Mediterráneo sufriendo diversas venturas y desventuras llegó al Lacio donde fundó Alba Longa, lugar en el que tiempo después nacerían sus descendientes Rómulo y Remo.

Dido: Es la reina de Cartago en La Eneida. Acoge a Eneas que llega a su tierra como náufrago y, posteriormente, se enamora de él. Cuando este se va, por mandato divino y porque así lo mandaba su destino, Dido se suicida.
Anquises: El padre de Eneas, quien ya anciano tuvo que ver la destrucción de su ciudad, de la que escapó ayudado por su hijo. Murió durante el trayecto y nunca llegó al Lacio.
Estas historias tienen interés porque la tragedia griega cuenta sistemáticamente las mismas historias, provocando la catarsis, el público se identifica con los personajes y se purifica. Estas historias fueron pasando de Grecia a Roma y, tras la desaparición del Imperio Romano, cayeron en el olvido hasta que volvieron a resurgir en el Renacimiento. Los poetas renacentistas, como Garcilaso, utilizaron varios de estos mitos en sus poemas. Pero no solo los literatos se interesaron por los mitos clásicos, sino también otros artistas como escultores o pintores.